
La pieza narra el paso de la luna nueva a la luna llena y la enigmática
atracción que ejerce ésta sobre todos nosotros. Un gato observa la luna
y nos coloca en un tercer plano de reflexión. La luna llena escapa a
las explicaciones racionales, llena noches vacías de poetas, completa
hechizos, nos cautiva y nos conmueve. Ella debe tener algo más que un
baño de plata. Un secreto nos une, y se renueva cada vez que la
contemplamos.
Materiales: Plata 925 y onix
Esta pieza participo en la Exposición
BAIRESJOYA Primavera verano 2009, en el stand del "Inst. Superior de
Joyería Y Diseño Benvenuto Cellini", realizada en el pabellón Ocre de la
Sociedad Rural Argentina.
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